El suelo de resina epoxi ha dejado de ser solo cosa de garajes y naves: hoy se usa también en locales, cocinas y zonas de la vivienda por su resistencia y su acabado continuo. Te contamos precio, usos y por qué gusta tanto.
Qué es un pavimento epoxi
Es un revestimiento de resina continua que se aplica sobre el suelo existente (hormigón o solera en buen estado) y forma una superficie sin juntas, dura e impermeable. Admite acabados lisos, metalizados, efecto mármol o multicolor.
Dónde se usa
- Garajes y plazas de aparcamiento: aguanta el tráfico rodado y las manchas de aceite.
- Locales y naves: higiénico, resistente y fácil de limpiar.
- Cocinas, terrazas y trasteros: continuo y sin juntas donde acumular suciedad.
- Vivienda: como suelo decorativo en estancias con estilo industrial o moderno.
Ventajas
- Muy resistente al desgaste, los golpes y los productos químicos.
- Impermeable y fácil de limpiar (una fregona basta).
- Sin obra en muchos casos: se aplica sobre el pavimento actual.
- Antideslizante si se añaden áridos, ideal para zonas húmedas.
Precio orientativo
Depende del acabado y la preparación de la base, pero como referencia suele situarse entre 30 y 80 €/m². Los acabados decorativos (metalizado o efecto mármol) están en la parte alta. Te damos un precio cerrado tras la visita.
Mantenimiento
Mínimo: barrer y fregar con agua. En zonas de mucho uso conviene un repaso de sellado cada cierto tiempo para mantener el brillo.
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